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Arraijanal: en peligro la última playa sin urbanizar en Málaga

Desde los años 80 hemos vivido un desaforado interés urbanístico en nuestras costas que han terminado transformando nuestro litoral en un ‘paraíso’ de cemento. Ciudades como Alicante, Málaga, Valencia o Barcelona son, de las ubicadas en el litoral, las que más han construido en su costa. Por eso conservar los pocos espacios naturales que aún quedan sin urbanizar es primordial, un ejemplo de ello es la playa del Arraijanal en Málaga, que ha recogido ya 60.000 firmas para su protección, pero sigue en peligro.

 

 

Vecinos de la zona, movimientos sociales, asociaciones como Ciriana, Ascusve, Torre Vigía, representantes municipales, partidos políticos, Plataformas como Málaga No Se Vende… siguen solicitando la creación de un parque marítimo terrestre y arqueológico de Arraijanal. Activistas llevan meses acampados y hasta se han presentado más de 60.000 firmas para proteger esta última playa. Sin embargo, estas peticiones no han tenido respuesta y la playa del Arraijanal sigue en peligro.

Porque difícilmente se puede entender que ceder suelo público –incluyendo una modificación de las ordenanzas municipales para acortar los tiempos necesarios para calificarla como de interés público– durante 75 años a un jeque para que haga negocios privados suponga ningún beneficio que venga a suplir lo que se perderá en términos de conservación de espacios valiosos desde el punto de vista ambiental. El Arraijanal alberga comunidades vegetales incluidas en la Directiva Europea de Hábitats, con ecosistemas dunares en evolución, cumple una importante función de colchón amortiguador de impactos hacia el Paraje Natural de la Desembocadura del Guadalhorce y permitiría hacer de corredor ecológico necesario para conectar con dicho paraje o con la cercana Sierra. Más importante, si cabe, en este caso son los relevantes restos arqueológicos existentes en la zona, que habrían de conservarse en el mismo lugar y que, sin embargo, quedarán sepultados bajo cemento.

¿Cuánta costa sin urbanizar nos quedará como patrimonio natural después de este último golpe?

Nos duele el uso especulativo que se hace una y otra vez del patrimonio de todos, en teoría por un interés social o de utilidad pública. Y es para muchos malagueños y malagueñas una amarga burla pensar que tenga justificación en el interés general algo que perjudica seriamente el patrimonio común.

 

Obras en la playa del Arraijanal.
Obras en la playa del Arraijanal.

Conservar suelo sin impermeabilizar y sin urbanizar es importante por el hecho de que este es un recurso, como el agua, y ambos, suelo y agua, son de los más amenazados. No es necesario ni el lince, ni el flamenco, ni especies emblemáticas para ponerlo en valor. La peculiaridad de ser de los últimos tramos sin encementar del litoral metropolitano malagueño es más que suficiente argumento, y el objetivo debiera ser protegerlo y no dedicarlo a una escuela de fútbol que será sólo el embrión de lo que vendrá detrás, como así nos dice la experiencia previa. Incluso en la declaración de impacto ambiental que se hizo sobre el PGOU de Málaga hace ya un tiempo se señalaba que la playa y el arenal litoral de la finca Arraijanal eran el último tramo de playa no urbanizada del municipio de Málaga, conservando importantes rasgos ecológicos naturales, lo que hacía de ese espacio un lugar único y singular a la escala no sólo de la ciudad, sino de la aglomeración urbana de Málaga. La provincia, descontando las desembocaduras de los cursos fluviales y parajes protegidos, está urbanizada y hormigonada en un 80%. Por eso, Arraijanal debería ser un valor a proteger.

Recientemente, la Fiscalía de Medio Ambiente de Málaga ha vuelto a abrir diligencias de investigación que afectan a la obra de la ciudad deportiva del Málaga CF, que se construye en el paraje de Arraijanal. Sin embargo, no entendemos cómo no han paralizado aún una obra que no se ajusta al plan especial ni a su propio proyecto de urbanización. De nuevo, lamentablemente, la cultura del pelotazo urbanístico.

Es como la crónica de una muerte anunciada. No por postergada, menos triste.

 

Artículo publicado en El Asombrario el pasado 22/08/2018-

El Jeque, el Ayuntamiento de Málaga y el interés general en Arraijanal

Las fotos, tanto aéreas como en vistas desde el mar o desde tierra muestran a las claras que, sin ser, por extensión o conservación, nada espectacular, la zona de Arraijanal (Málaga) presenta la “peculiaridad” de ser ya de losúltimos tramos sin encementar del litoral metropolitano malagueño. Pues bien, esa sola consideración ya debería tenerla en cuenta el consistorio malagueño a la hora de tomar decisiones respecto al futuro de la zona. Si además añadimos el interés arqueológico de la zona, más aún.

No hay que olvidar que, Alicante, Málaga, Valencia y Barcelona son las ciudades litorales de nuestro país que más han construido en su costa. En la declaración de impacto ambiental de la revisión/adaptación que se hizo sobre el PGOU de Málaga, se señalaba que la playa y el arenal litoral de la finca Arraijanal es  el último tramo de playa no urbanizada del municipio de Málaga, conservando importantes rasgos ecológicos naturales, lo que hace de este espacio, un lugar único y singular a la escala no sólo de la ciudad, sino de la aglomeración urbana de Málaga.

Arraijanal representa un espacio litoral no urbanizado, y eso, en la costa malagueña, donde, descontando las desembocaduras de los cursos fluviales, y parajes protegidos, está urbanizada y hormigonada casi en un 80%. Es un valor a proteger.

Según el portavoz popular del Ayuntamiento, ejecutar el proyecto propuesto por el jeque que preside el club de Martiricos  “podría suponer” una inversión próxima a los 20 millones de euros por parte del club de fútbol del Málaga, con los que ejecutaría una decena de campos de fútbol e instalaciones complementarias en una superficie reservada de unos 100.000 metros cuadrados en Arraijanal, y, siempre desde la perspectiva del grupo de gobierno municipal:  “Es una manera de defender el interés general de la operación”. Lo que no nos dice es cuanto suelo se impermeabilizará más -lo que equivale a matarlo-, y ¿cuánta costa sin urbanizar nos quedará como patrimonio natural? Desde luego, no parece que eso sea defender el  “interés general”.

A poca distancia de estos terrenos, al otro lado de Guadalmar y de la desembocadura del Guadalhorce, la ciudad ya dispone de terrenos donde la concentración de instalaciones deportivas es alta: Pabellón Martín Carpena, estadio de Atletismo, macrocentro acuático bautizado como Inacua, donde también hay gimnasios y espacios para fitness  y otras actividades deportivas… Además, quedan allí terrenos que se podrían dedicar a estos fines futbolísticos, como es el caso de las instalaciones que mantiene LIMASA en el camino de la Térmica u otros terrenos adyacentes no ocupados aún y cercanos a la zona de playa. Tal ubicación ya ha quedado rodeada  por el crecimiento residencial de la ciudad hacia el oeste y por tanto no tiene el interés de conservación que sí presenta Arraijanal. No sé si sería de interés para el jeque, pero desde luego, sí convendría más al interés general.

Esos terrenos, solo por poner un ejemplo de ubicaciones alternativas, nos ofrecerían una estupenda ciudad deportiva. Y permitiría aliviar la presión, ya bastante alta sobre el litoral metropolitano, al menos en esa pequeña zona al poniente del monumento de la desembocadura del río Guadalhorce.  No conozco el motivo que tiene el jeque para preferir  la ubicación de Arraijanal, pero desde luego, el interés general no es  colmar las apetencias de éste. Cuando  menos,  se debería  minimizar la afectación al territorio que nos queda en el litoral y ofrecer a Abdulá Al Thani otra ubicación más  acorde al “interés general”.  Sin embargo, es el Ayuntamiento de Málaga el que se mueve, para obtener una  parcela privada (más digna de ser protegida que impermeabilizada), que  será cedida a otro privado para que construya un equipamiento privado.

Para los técnicos especialistas en Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Arraijanal alberga comunidades vegetales incluidas en la Directiva Europea de Hábitats. Además, cumple una importante función de colchón amortiguador de impactos hacia el Paraje Natural de la Desembocadura del Guadalhorce. Además, se han encontrado restos arqueológicos de interés, que habrían de conservarse en el mismo lugar.

Vecinos de la zona,  movimientos sociales y partidos como EQUO Málaga, apoyan la creación del parque marítimo terrestre y arqueológico de Arraijanal, que se recuperen las ruinas de un antiguo puerto pesquero romano y se conecte con el paraje natural de la desembocadura del Guadalhorce y el antiguo campamento Benítez, recuperando el yacimiento fenicio del Cerro del Villar.

Ese sería un futuro para el espacio litoral de Arrajainal más acorde al interés general.

Artículo publicado originalmente en el El Blog Sostenible el 12/09/2014.